Como ya sabes, durante las distintas fases de nuestro ciclo, nuestras hormonas cambian — y por eso nuestras "ganas" de ir al gimnasio también son distintas a lo largo del mes. No es cabezonería ni falta de disciplina: es fisiología. Y cuando entiendes en qué fase estás, puedes entrenar a favor de tu cuerpo en lugar de pelearte con él.
Las cinco fases y su duración media
- Menstrual: 5 días
- Folicular: 9 días
- Ovulatoria: 2 días
- Lútea: 7 días
- Premenstrual: 5 días
Fase premenstrual y menstrual
Son las peores para el rendimiento, porque los niveles de energía bajan mucho y el catabolismo es el protagonista. En estos días conviene disminuir el volumen de entrenamiento, bajar la intensidad y aumentar el descanso. No es el momento de exigirte marcas.
Fase folicular
Aquí tenemos la máxima capacidad de trabajo, así que es el momento de apretar. Estamos a tope tanto física como psicológicamente — ideal para entrenamientos de fuerza más exigentes.
Fase ovulatoria
La energía baja ligeramente, pero solemos sentirnos espléndidas. Es un buen momento para mantener el nivel de entrenamiento adquirido y empezar a ajustar de cara a la siguiente fase.
Fase lútea
Se considera la fase óptima para el entrenamiento aeróbico. Pasamos de la fuerza máxima a la fuerza resistencia, así que es un buen momento para meter más trabajo de resistencia en tus sesiones.
Basado en el contenido educativo que comparto habitualmente en @physio_irenerodriguezcalderon. [FUENTE PENDIENTE — referencia bibliográfica específica a confirmar]